HISTORIA DE UN INSTANTE

LA FLOR DIVINA

El Clavel, “la flor divina”, esencial en todos nuestros eventos; con un aroma especial y especiado, amante del sol de la mañana.

Siempre bella… en el jardín, en el tiesto, en el jarrón, en la solapa, en el pelo y… hasta en el suelo.

EL COLOR ES SUBJETIVO

No es su llamativo color rojo lo que ha atraído a esta abejita a libar la bella, disponible y tímida trompeta trepadora, sino su aroma, su néctar, su arquitectura y los patrones de luz ultravioleta que aprecia en sus pétalos.

¿Sabías que las abejas no perciben el color rojo tal y como lo hacemos nosotros?

DESAYUNO, DESPENSA… ¿O SIEMBRA?

Madrugadora y solitaria, así sorprendí in fraganti a esta ardilla roja, un 21 de enero (curiosamente, Día Internacional de la Apreciación de la Ardilla), con un suculento fruto de pino carrasco en su boca. Era pleno invierno, por lo que su manjar provendría de su despensa de otoño, rescatado con ayuda de su gran olfato.

Solo ella sabía a dónde iría con la piña, tal vez a desayunar o quizá de mudanza hacia otro escondite.

¿Sabías que algunas de esas piñas son olvidadas y que, sin quererlo, estos animalitos contribuyen a la regeneración del monte?

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OJITO DE OLIVA

Cuando la naturaleza te devuelve la mirada…

Los troncos de los viejos olivos pueden crecer retorcidos y tener huecos por dentro a causa de antiguas heridas.

Al ir cicatrizando, se crean increíbles formas como este “ojito de oliva”.